
Gracias por no juzgar. Gracias por escuchar sin opinar. Gracias por hacerme saber que siempre estarás allí si te necesito. Gracias por hacerme saber que, aunque hago cosas que no comprendes, me estás esperando, al otro lado del valle que ahora mismo nos separa.
Cuando todo me parece imposible, horrible e inalcanzable, pienso en tu sonrisa y la fuerza que me da, y de repente todo es posible.
Cuando pierdes el camino, andaré a tu lado. Cuando ves todo oscuro, iluminaré tu paso. Cuando te sientes completamente solo, te abrazaré. Soy tu amigo. No te fallaré.
Una Buena fuente se consigue en la sequía, un buen amigo en la adversidad

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