Es fácil decirlo y mandar días de memorias a la basura, ¿y qué hay acerca de hacerlo?. Se hace mucho más difícil que cuando te lo propones.De un día a otro no olvidas, por más que quieras hacerlo, porque muy en el fondo, te duele. Duele más que apretar las manos contra un rosal, contra las espinas que se clavan lentamente en tus manos, haciéndote sangrar penas que nunca sanarán dentro de ti.
Porque quieres olvidar, temes dejar de lado tus recuerdos, u olvidar más de la cuenta. Pero, créeme, si intentas olvidar, rápidamente, no recordarás las cosas por las que ayer llorabas, ni las cosas por las que ayer sentiste alegría. Por eso es algo que debes hacer a paso lento. Olvidar te puede librar de algunos rencores y a perdonar, sobre todo. Por eso recordar también es bueno, porque te enseña a no caer nuevamente, además de estimular tu memoria...A recordar rostros, a saber bien quiénes son amigos tuyos, los lugares a los que has ido, y el camino que tomaste. Por eso recordar te recuerda cada paso que asumiste mientras caminabas hacia tu meta.
En fin, por eso es que olvidar no es malo, pero recordar es mejor.

No hay comentarios:
Publicar un comentario